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martes, 1 de septiembre de 2015

Miniaturas en homenaje a #José Martí



Por Yeter Palmero/ Periodista de Televisión Camagüey
 
Promover la obra del Héroe Nacional cubano desde el arte miniaturista es el objetivo esencial del  Proyecto Colibrí en Camagüey. 

Auspiciada por la filial agramontina de la Sociedad Cultural José Martí y dirigida por el reconocido ceramista Nazario Zalazar, la iniciativa  integra desde 2008  las obras de aficionados de los más diversos grupos etarios; todos con el sentir de homenajear al apóstol y llevar su legado hasta lo más recóndito de la provincia. 

Colibrí ha regalado su arte en comunidades rurales, espacios públicos diversos y zonas urbanas. Las propuestas en pequeño formato resultan muy atractivas y hacen que quienes antes no habían innovado en ellas se motiven a participar.

Jorge Cabrero/ “De cara al Sol”/ acrílico- cartón
 Héctor Alay/ “Musa del Monte”/ mix - cerámica pintada
  Hermanos Ballagas/ “Camarón de los Encantados”/ alpaca-piedra
 José R. Rodríguez/ “Meñique”
 Juan Carlos Fernández/ “Desembarco-comparación”/ talla hueso-ébano/ 11x18x24 mm
 Juan Carlos Fernández/ “Los Zapaticos de Rosa”/ talla hueso-ébano/ 11x18x24 mm
 Juan Carlos Fernández/ “La Muñeca Negra”/ talla hueso-ébano- onix/ 20x12x12 mm
 Yojacne Téllez/ “Versos Sencillos”/ talla madera- guayacán- marfil/3,5x 2,5 x2 cm


El respeto de José Martí por Máximo Gómez





Por Yeter Palmero/ Periodista de Televisión Camagüey 
 

La admiración que José Martí sintió por Máximo Gómez fue siempre absoluta. Me detuve en el borrador de una carta que le enviara el Héroe cubano desde Guatemala en 1877 y pude corroborarlo. Son palabras escritas con mucha honestidad cuando aun no se conocían personalmente.
“General:
He conmovido muchas veces refiriendo la manera conque usted pelea: - la he escrito, la he hablado:- en lo moderno no le encuentro semejante: en lo antiguo, tampoco.”[1]
Máximo Gómez, -estratega militar que desde los 16 años se unió al ejército dominicano y en el que había alcanzado el grado de alférez-; devino también en uno de los líderes protagónicos de la Guerra de los Diez Años en Cuba.
Para José Martí el joven revolucionario que amaba la libertad más allá de intereses personales, cuyo destino le deparó a los 16 años presidio político y luego un injusto destierro,- este General dominicano era  por sobradas razones digno de admiración y respeto.
Confiaba además en su sabiduría  y discreción; por eso le pregunta en esta oportunidad sobre una misiva enviada a Carlos Manuel de Céspedes por Ignacio Agramonte cuando renuncia a su cargo de la división de Camagüey, - éstos últimos, importantes jefes insurrectos durante la Guerra Grande en Cuba.
José Martí  quería comprender la humanidad y valores de ambos líderes desde la visión experta de un sabio guerrero: Máximo Gómez, y dice entonces: “las glorias no se deben  enterrar, si no sacarlas a la luz… A otros pudiera dirigirme, en usted fío. No extrañe este lenguaje, cuando se sirve bien a la Patria, se tienen en todas partes muchos amigos viejos.”[2]
Revelado el plato fuerte del asunto, quedaba sólo motivar la solidaridad del General. Martí decide sin dudarlo y con toda franqueza sintetizar quien es. Se muestra tal cual se percibe a sí  mismo,  desde la autenticidad de un revolucionario modesto que en su humanidad también tiene limitaciones.
El gesto refleja además la confianza que deposita en quien le leerá y con quien  a partir de entonces forjaría una inquebrantable amistad en medio de los esfuerzos por lograr la independencia de Cuba.
“De mi, tal vez nadie le dé razón. Rafael Mendive fue mi padre: de la escuela fui a la cárcel y a un presidio, y a un destierro, y a otro: - aquí vivo, muerto de vergüenza porque no peleo.- Enfermo seriamente y fuertemente atado, pienso, veo y escribo.”[3]
En el cierre de la carta está también el anhelo ferviente de ser parte activa en los combates;  y a la vez  incluye la sagrada misión del periodismo con el poder intrínseco de aunar voluntades, conmover con la palabra, transformar para bien.
“… sírvase de darme las noticias históricas que le pido, - que tengo prisa de estudiarlas y de publicar las hazañas escondidas de nuestros grandes hombres. -Seré cronista, ya que no puedo ser soldado.”[4]
Ambos héroes unieron sus caminos en muchas más cartas, encuentros y experiencias, siempre desde el respeto mutuo. Esta misiva es quizás una de las menos conocidas. En ella se esbozan los cimientos de la  inquebrantable amistad que construirían en vida.









[1] Carta de José Martí Pérez al general Máximo Gómez Báez, Guatemala 1877.( borrador de carta que a aparece junto a  apuntes sobre Carlos Manuel de Céspedes, en el mismo pliego y con la misma letra)
[2] Ibídem
[3] Ibídem
[4] Ibídem

sábado, 18 de mayo de 2013

Sale a la luz foto inédita de José Martí

Un valioso documento de valor patrimonial fue develado  en el Museo Municipal de Guanabacoa, al inaugurarse -por el Ministro de Cultura de Cuba Rafael Bernal- una moderna sala de digitalización que prevé trasladar a nuevos formatos los más de diez mil fondos documentales con que cuenta la institución habanera.
Se trata de una foto inédita de José Martí, un retrato de pie en su tradicional saco negro, que ha sido el primer documento digitalizado de los archivos del museo.
La imagen, en buen estado de conservación a pesar de algunas afectaciones a consecuencia de la humedad y la biodegradación, contiene por detrás unas líneas con letra y firma de Leonor Pérez fechadas el 26 de septiembre que expresan: “María Luisa: este es el retrato de tu primo Pepe a los 42 años, pocos meses antes de perder su vida víctima de su destino. Cuídalo, consérvalo con el cariño que él les tuvo a todos ustedes. Tu tía Leonor, Habana 26 de septiembre”.

Si tenemos en cuenta que el papel de foto tiene grabado al dorso “Ramón Corral Fotograf, O’Really 66 Altos Habana”, podemos inferir que la foto fue tomada en esta ciudad en algún momento entre el 28 de enero de 1895 -fecha en que Martí cumplió sus 42 años- y el 19 de mayo de ese mismo año, cuando el Héroe Nacional de Cuba cayó en combate en Dos Ríos, elementos que nos convidan a pensar que estamos en presencia de una de las últimas fotos tomadas al Apóstol.
Para los martianos esta imagen conlleva en sí un júbilo inmenso, es Martí, nuestro Martí, de luto pero de pie, a unos meses de morir por los ideales que defendió toda su vida, los mismos que lo llevaron al presidio en la adolescencia y por los cuales llevó también luego el anillo con la palabra CUBA -que se aprecia en la instantánea- fundido con el hierro de esos grilletes que mellaron su piel, mas no su voluntad. Su mirada, significativa en esta foto, trasmite otra vez una transparencia y determinación que va más allá de su propia vida, una coherencia indisoluble con el ideario que nos dejó y que vive también a más de un siglo de su muerte.
Gabriel Navarrete, español, martiano, amigo de Guanabacoa desde hace más de 15 años y coordinador de estas acciones de colaboración desde la asociación Cultura y Cooperación Internacional, expresó que una vez más “el misterio de Martí nos acompaña”, vive entre nosotros, y el mensaje de Leonor en esa foto sintetiza el espíritu y los sentimientos que le guían -a él y su organización- a contribuir a la cultura cubana: el de cuidar y preservar con cariño el patrimonio nacional.

(Tomado de CubaDebate)

domingo, 6 de enero de 2013

José Martí entre los cubanos

Por Yeter Palmero/ Televisión Camagüey
Llegó enero y es imposible no recordar al Apóstol. Es como si al iniciar cada año volviésemos a encontrarlo en una calle, biblioteca, escuela o centro de trabajo, dispuesto a acompañarnos durante todo el nuevo calendario en cada batalla a enfrentar y en  cada alegría recibida. 
José Martí es Cuba.  El amor a la Patria, y  entrega por ella lo hicieron hijo digno de esta tierra. No le limitó el presidio político sufrido a los 16 años de edad, ni el duro exilio, ni las enfermedades crónicas, ni la propia guerra. Por encima de todo,  dio todo por Cuba, hasta su propia vida. 
No existe uno entre nosotros que no le conozca. Desde el hogar y la escuela aprendimos a mirarle en imágenes; con su frente amplia y sus ojos profundos. Acudimos a sus textos con frecuencia para aprender sobre la justicia, la política, el amor, la ciencia,  el arte y  los más variados temas.
Dejó un legado inagotable. Mientras más leo sobre él y  lo escrito por sus manos, más comprendo cuán visionario fue. 
Encerrarlo en definiciones o conceptos es difícil. Pero no puede obviarse su profunda cultura,  y las habilidades que hicieron de él un excelente orador, periodista por excelencia,  conocedor además de los oscuros intereses hacia Cuba de gobernantes norteamericanos; -intereses que no han cambiado hasta hoy, traducidos en un injusto bloqueo y el financiamiento de acciones subversivas.
No es Martí un héroe más. Fue el gestor de la guerra de 1895, el autor intelectual del Asalto al Cuartel  Moncada, -acción revolucionaria que en 1953  dio inicio a luchas por la soberanía cubana concluidas el 1 de enero de 1959 con una Revolución triunfante, por y para los humildes.
Cuando repito el poema Abadala: El amor, Madre, a la Patria, no es el amor ridículo a la tierra, ni a la hierba que pisan nuestras plantas, es el odio invencible a quien la oprime, es el rencor eterno a quien la ataca; se de lo que habla Martí. Me siento entonces en el deber de luchar a diario, porque en nuestra isla las conquistas alcanzadas en los últimos 54 años permanezcan para bienestar de los cubanos. 
Si pienso en América desde su perspectiva, -que es nuestra perspectiva hoy-,  entonces la llamo Nuestra América. Le veo como mentor de la unidad que hoy se palpa entre los pueblos de esta región. Es su sueño haciéndose realidad.
El Apóstol vive no sólo entre los cubanos renaciendo cada enero, también entre los latinos como semilla inmortal de América.

miércoles, 30 de mayo de 2012

José Martí en la percepción de jóvenes agramontinos Por Yeter Palmero/ Televisión Camagüey La reciente edición nacional del Seminario Juvenil Martiano contó con la participación de cuatro agramontinos en calidad de ponentes. En el evento efectuado durante los pasados 26 y 27 de mayo, en la capital cubana, tres de ellos resultaron galardonados con productos informáticos y obras de arte. Diosmel Galano Oliver, cursa el tercer año de la carrera de Periodismo en la Universidad de Camagüey, y reside en la comunidad rural San Serapio. Fue galardonado en la categoría informática- audiovisual con el trabajo “El Hombre de la Edad de oro fue mi amigo”. En el apartado de artes plásticas Cindy Elena Arencibia, estudiante de secundaria básica, obtuvo premio por “Mi Martí”, obra que en papier maché recrea la figura del Apóstol cubano. También Fidel Delgado, quien cursa estudios en la Academia de las Artes “Vicentina de Torre”, recibió Mención en esta categoría por el lienzo “Martí entre nosotros”. Difundir la obra del Maestro entre las nuevas generaciones desde las más variadas esferas de la vida social y artística, es el objetivo esencial del evento en el que concursan jóvenes de todo el país y que da inicio en un proceso selectivo desde cada aula docente. Para Camagüey, sin dudas, esta edición resultó un triunfo que destacó la percepción actual de sus hijos sobre la vida y obra de José Martí.



Por Yeter  Palmero/ Televisión Camagüey

La reciente edición nacional del Seminario Juvenil Martiano contó con la participación de cuatro agramontinos en calidad de ponentes.  En el  evento efectuado durante los pasados 26 y 27 de mayo,  en la capital cubana,  tres de ellos resultaron galardonados con productos informáticos y obras de arte.

Diosmel Galano Oliver, cursa el tercer año de la carrera de Periodismo en la Universidad de Camagüey, y reside en la comunidad rural San Serapio. Fue galardonado en la categoría informática- audiovisual con el trabajo “El Hombre de la Edad de oro fue mi amigo”. 

En el apartado de artes plásticas Cindy Elena Arencibia, estudiante de secundaria básica,  obtuvo premio por “Mi Martí”, obra que en papier maché recrea la figura del Apóstol cubano. También  Fidel Delgado, quien cursa estudios en la Academia de las Artes “Vicentina de Torre”, recibió Mención en esta categoría por el lienzo “Martí entre nosotros”.

Difundir la obra del Maestro entre las nuevas generaciones desde las más variadas esferas de la vida social  y  artística, es el objetivo esencial del evento en el que concursan jóvenes de todo el país y que da inicio en un proceso selectivo desde cada aula docente. 

Para Camagüey, sin dudas, esta edición resultó un triunfo que destacó la percepción actual de sus hijos sobre la vida y obra de José Martí.




cepción de jóvenes agramontinos
Por Yeter  Palmero/ Televisión Camagüey
La reciente edición nacional del Seminario Juvenil Martiano contó con la participación de cuatro agramontinos en calidad de ponentes.  En el  evento efectuado durante los pasados 26 y 27 de mayo,  en la capital cubana,  tres de ellos resultaron galardonados con productos informáticos y obras de arte.
Diosmel Galano Oliver, cursa el tercer año de la carrera de Periodismo en la Universidad de Camagüey, y reside en la comunidad rural San Serapio. Fue galardonado en la categoría informática- audiovisual con el trabajo “El Hombre de la Edad de oro fue mi amigo”.
En el apartado de artes plásticas Cindy Elena Arencibia, estudiante de secundaria básica,  obtuvo premio por “Mi Martí”, obra que en papier maché recrea la figura del Apóstol cubano. También  Fidel Delgado, quien cursa estudios en la Academia de las Artes “Vicentina de Torre”, recibió Mención en esta categoría por el lienzo “Martí entre nosotros”.
Difundir la obra del Maestro entre las nuevas generaciones desde las más variadas esferas de la vida social  y  artística, es el objetivo esencial del evento en el que concursan jóvenes de todo el país y que da inicio en un proceso selectivo desde cada aula docente.
Para Camagüey, sin dudas, esta edición resultó un triunfo que destacó la percepción actual de sus hijos sobre la vida y obra de José Martí.




jueves, 24 de mayo de 2012

Salvador de Bahía, capital brasileña de la solidaridad con Cuba



Brasilia, 24 may (PL) Desde hoy y hasta el próximo domingo, Salvador, la principal urbe del estado de Bahía, será la capital brasileña de apoyo a la Revolución cubana con el desarrollo de la XX Convención Nacional de Solidaridad con Cuba.

  Al evento anual en el gigante suramericano se espera una asistencia total de unos mil delegados de cerca de una veintena de los 27 estados (incluido el Distrito Federal) para ratificar el respaldo brasileño a la isla caribeña y a su sistema socialista.

En la agenda de la cita, la exigencia a Estados Unidos para que ponga fin al bloqueo económico que mantiene desde hace más de medio siglo con Cuba y la demanda al presidente norteamericano, Barack Obama, para que libere y regrese a la isla a cinco antiterroristas cubanos, presos injustamente desde hace casi 14 años en ese país.

La liberación de Antonio Guerrero, Gerardo Hernández, Fernando González, Ramón Labañino y René González constituye hoy una de las tareas fundamentales de las personas solidarias con Cuba no solo en Brasil, sino en el mundo entero.

En declaraciones a Prensa Latina, el presidente de la Asociación Cultural José Martí en Bahía, Antonio Barreto, apuntó que todo está listo para efectuar la vigésima edición de los encuentros solidarios con Cuba en Brasil.

Además de los temas mencionados, Barreto indicó que en la cita también serán abordado el combate a la campaña mediática internacional que divulga, de forma criminal y perversa, mentiras sobre la realidad cubana.

Como novedad, señaló que el encuentro bahiano incluirá el tema de la integración latinoamericana y caribeña, con el objetivo de mellar el cerco económico de Estados Unidos con Cuba y muestra de los nuevos aires integracionistas que se respiran en la región, como lo demostró la reciente Cumbre de las Américas en Colombia.

El presidente de la Asociación Cultural José Martí-Bahía precisó que además de la parte política, el encuentro contará con un intercambio cultural entre los dos países, que luchan de manera permanente por la independencia, la soberanía de los pueblos y la paz mundial.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Entregan donativo de textos sobre José Martí a preuniversitario urbano en Camagüey

El preuniversitario urbano Enrique Hart, se ubica en el reparto Saratoga de la ciudad de Camagüey. Sus instalaciones comenzaron a utilizarse en este tipo de enseñanza a partir del actual curso como parte del reordenamiento docente que asumió el territorio para elevar la calidad de la educación.

Por segunda ocasión visito este sitio y comparto con sus 354 estudiantes. El reportaje que a continuación presento, recoge la donación al centro, de más de 100 ejemplares de textos relacionados con la vida y obra de José Martí, Apóstol de Cuba. Ello contribuirá sin dudas a la formación ética, política y moral de esta nueva generación de camagüeyanos.

viernes, 18 de marzo de 2011

Poema Martí de Nicolas Guillen

Por Yeter Palmero/ TV Camagüey

¡Ah, no penséis que su voz
es un suspiro! Que tiene
manos de sombra, y que es
su mirada lenta gota
lunar temblando de frío
sobre una rosa.

Su voz
abre la piedra, y sus manos
parten el hierro. Sus ojos
llegan ardiendo a los bosques
nocturnos; los negros bosques.
Tocadle: Veréis que os quema.
Dadle la mano: Veréis
su mano abierta en que cabe
Cuba como un encendido
tomeguín de alas seguras
en la tormenta. Miradlo:
Veréis que su luz os ciega.
Pero seguidlo en la noche:
¡Oh, por qué claros caminos
su luz en la noche os lleva!

lunes, 14 de marzo de 2011

Patria: un periódico para la unidad

Por Yeter Palmero/TV Camagüey

A 119 años de fundación del periódico Patria, el periodismo cubano continúa reafirmando el compromiso de veracidad en el quehacer y apego a la justicia que Martí destacase en el otrora Órgano Oficial del Partido Revolucionario Cubano (PRC). No como un lema y sí como ejemplo, el espíritu de la publicación continúa vivo en la obra de los maestros de la palabra.

No en vano se reconoce como Día de la Prensa Cubana la fecha en que vio la luz dicha publicación. Cada año nos convoca a nuevos compromisos, a renovaciones en el modo de decir y hacer, a ratificar nuestra fidelidad a la Revolución.

Patria nació el 14 de marzo de 1892 en Nueva York. Su primer número trazaba la línea editorial de la publicación periódica en el artículo titulado “Nuestras Ideas”:

"Nace este periódico, por la voluntad y con los recursos de los cubanos y puertorriqueños independientes de New York, para contribuir, sin premura y sin descanso, a la organización de los hombres libres de Cuba y Puerto Rico, en acuerdo con las condiciones y necesidades actuales de las Islas, y su constitución republicana venidera; para mantener la amistad entrañable que une, y debe unir, a las agrupaciones independientes entre sí, y a los hombres buenos y útiles de todas las procedencias, que persistan en el sacrificio de la emancipación, o se inicien sinceramente en él; para explicar y fijar las fuerzas vivas y reales del país, y sus gérmenes de composición y descomposición, a fin de que el conocimiento de nuestras deficiencias y errores, y de nuestros peligros, asegure la obra a que no bastaría la fe romántica y desordenada de nuestro patriotismo; y para fomentar y proclamar la virtud donde quiera que se la encuentre. Para juntar y amar, y para vivir en la pasión de la verdad, nace este periódico."

Cada noche de viernes, junto a José Martí –su creador-, operarios y redactores se afanaban para hacer realidad el éxito de un semanario, que a pesar de tener una tirada pobre; pasando de mano en mano, era leído en la comunidad de emigrantes cubanos y puertorriqueños de Estados Unidos, llegaba a Cuba y a otros países de América Latina.

Ni El Yara fundado desde 1878 por José Dolores Poyo en Cayo Hueso, ni El Porvenir, de Nueva York dirigido por Enrique Trujillo, alcanzaron el éxito que consiguió Patria, gracias a sus excelentes artículos, a su espíritu amigable y conmovedor, y a ser reconocido por los cubanos dentro y fuera de la Isla como el órgano del Partido Revolucionario Cubano.

Cuando nace Patria, Martí era uno de los periodistas más conocidos en el continente por sus trabajos en importantes publicaciones de Norteamérica como “The Sun” y “The Hour”. Sus colaboraciones con órganos de prensa en Venezuela y México también le dieron crédito en la región.
Un nutrido grupo de grandes personalidades en la vida social, política y cultural cubana eran los redactores, entre ellos Manuel Sanguily, Fermín Valdés Domínguez, Enrique Loynaz del Castillo, Gonzalo de Quesada y el boricua Sotero Figueroa. El periódico publicó suplementos en hojas sueltas con discursos de Martí, Carlos Baliño, Carlos Roloff y otros patriotas. Anexó folletines con los textos de las Constituciones de Estados Unidos y naciones latinoamericanas.

Los textos del apóstol no solían llevar firma, salvo que fueran documentos del Partido, los cuales suscribía como El Delegado. Ya en Cabo Haitiano, a punto de embarcar con Máximo Gómez hacia Cuba, escribe una carta con fecha 10 de abril de 1895 a Gonzalo de Quesada y Benjamín Guerra, encargados de la edición de Patria.

“(…) Patria ha de ser ahora un periódico especialmente alto y hermoso. Antes, pudimos descuidarlo, o levantarlo a braceadas; ahora no. Ha de ser continuo, sobre las mismas líneas, afirmando con majestad lo contrario de lo que se afirma de nosotros. (…) A lengua sinuosa nos están batiendo: cerrémosles el camino a mejor lengua, la hermosa…”

El periódico contó con varias secciones fijas. Una de ellas estaba dedicada a publicar las Bases del Partido Revolucionario Cubano y los miembros de su Directorio. En otra se insertaban comunicados de interés general, relacionados con las asociaciones del PRC. Entre otras figuraban:
.- Algo de todos.- Las noticias.- Pinchazos
.- Fuego graneado.- Noticias de la colonia
.- En Casa

Las dos terceras partes del periódico estaban dedicadas a temas literarios, políticos, sociales, religiosos o económicos. La sección “En Casa”, comenzó a publicarse a partir del 26 de marzo de 1892, trató temas encaminados al desarrollo ético, político y cultural de los emigrados. Resaltó todo aquello que constituyera un estímulo al patriotismo y la fraternidad entre los pueblos americanos. Cerró el 26 de enero de 1895.

De seguro, uno de los momentos más difíciles del periódico haya sido tras la muerte en Dos Ríos de José Martí, el cubano que había incendiado con ideas de justicia y de libertad a su tierra. Tras muchos días de duda, de dar y desmentir la noticia, la publicación reconocía el 17 de junio de 1895:
“Al entrar en prensa el presente número, recibimos la cruel certidumbre de que ya no existe el Apóstol ejemplar, el maestro querido, el abnegado José Martí. Patria, reverente y atribulada, dedicará su número próximo a glorificar al patriota, a enaltecer el inmortal."

Patria se despidió de sus lectores el 31 de diciembre de 1898, cumpliendo con la circular del entonces Delegado del Partido Revolucionario Cubano Tomás Estrada Palma, que disolvía los organismos que en los países extranjeros trabajaban por la independencia de Cuba. Su último número fue el 522. Probablemente esa decisión no se hubiera adoptado, si el futuro primer Presidente de Cuba hubiera seguido las ideas del Maestro.

miércoles, 5 de enero de 2011

JOSÉ MARTÍ : APÓSTOL DE CUBA


BIOGRAFÍA DE JOSÉ MARTÍ

José Julián Martí Pérez nació en la calle Paula No. 41, La Habana, el 28 de enero de 1853.

En 1866 matricula en el Instituto de Segunda Enseñanza de La Habana. Ingresa también en la clase de Dibujo Elemental en la Escuela Profesional de Pintura y Escultura de La Habana, más conocida como San Alejandro.

El 4 de octubre de 1869, al pasar una escuadra del Primer Batallón de Voluntarios por la calle Industrias No. 122, donde residían los Valdés Domínguez, de la vivienda se oyen risas y los voluntarios toman esto como una provocación. Regresan en la noche y someten la casa a un minucioso registro. Entre la correspondencia encuentran una carta dirigida a Carlos de Castro y Castro, compañero del colegio que, por haberse alistado como voluntario en el ejército español para combatir a los independentistas, calificaban de apóstata.

Por tal razón, el 21 de octubre de 1869 Martí ingresa en la Cárcel Nacional acusado de infidencia por escribir esa carta, junto a su entrañable amigo Fermín Valdés Domínguez. El 4 de marzo de 1870, Martí fue condenado a seis años de prisión, pena posteriormente conmutada por el destierro a Isla de Pinos, lugar al que llega el 13 de octubre. El 18 de diciembre sale hacia La Habana y el 15 de enero de 1871, por gestiones realizadas por sus padres, logró ser deportado a España. Allá comienza a cursar estudios en las universidades de Madrid y Zaragoza, donde se gradúa de Licenciado en Derecho Civil y en Filosofía y Letras.

De España se traslada a París, por breve tiempo. Pasa por Nueva York y llega a Veracruz el 8 de febrero de 1875, donde se reúne con su familia. En México entabla relaciones con Manuel Mercado y conoce a Carmen Zayas Bazán, la cubana que sería su esposa.

Del 2 de enero al 24 de febrero de 1877 estuvo de incógnito en La Habana como Julián Pérez. Al llegar a Guatemala trabaja en la Escuela Normal Central como catedrático de Literatura y de Historia de la Filosofía. Retorna a México, para contraer matrimonio con Carmen el 20 de diciembre de 1877, regresando a inicios de 1878 a Guatemala.

Concluida la Guerra del 68 vuelve a Cuba el 31 de agosto de 1878, para radicarse en La Habana, y el 22 de noviembre nace José
Francisco, su único hijo. Comenzó sus labores conspirativas figurando entre los fundadores del Club Central Revolucionario Cubano, del cual fue elegido vicepresidente el 18 de marzo de 1879. Posteriormente el Comité Revolucionario Cubano, radicado en Nueva York bajo la presidencia del Mayor General Calixto García, lo nombró subdelegado en la Isla.

En el bufete de su amigo Don Nicolás Azcárate conoce a Juan Gualberto Gómez. Entre el 24 y el 26 de agosto de 1879 se produce un nuevo levantamiento en las cercanías de Santiago de Cuba. El 17 de septiembre Martí es detenido y deportado nuevamente a España, el 25 de septiembre de 1879, por sus vínculos en la Guerra Chiquita. Al llegar a Nueva York, se establece en la casa de huéspedes de Manuel Mantilla y su esposa, Carmen Miyares.
Martí logra traer a su esposa e hijo el 3 de marzo de 1880. Permanecen juntos hasta el 21 de octubre, en que Carmen y José Francisco regresan a Cuba. Una semana después resultó electo vocal del Comité Revolucionario Cubano, del cual asumió la presidencia al sustituir a Calixto, quien había partido hacia Cuba para incorporarse a la Guerra Chiquita.

Entre 1880 y 1890 Martí alcanzaría renombre en la América a través de artículos y crónicas que enviaba desde Nueva York a importantes periódicos: La Opinión Nacional, de Caracas; La Nación, de Buenos Aires y El Partido Liberal, de México.

Posteriormente decide buscar mejor acomodo en Venezuela, a donde llega el 20 de enero de 1881. Fundó la Revista Venezolana, de la que pudo editar sólo dos números. Tras chocar con el caudillismo, tiene que retornar a Nueva York.

A mediados de 1882 reinició la labor de reorganizar a los revolucionarios, comunicándoselo mediante cartas a Máximo Gómez y Antonio Maceo. El 2 de octubre de 1884 se reúne por vez primera con ambos líderes y comienza a colaborar en el Plan Insurreccional Gómez-Maceo; posteriormente desistió de su empeño por estar en desacuerdo con los métodos de dirección empleados.

El 30 de noviembre de 1887 fundó una Comisión Ejecutiva, de la cual fue elegido presidente, encargada de dirigir las actividades organizativas de los revolucionarios. En enero de 1892 redactó las Bases y los Estatutos del Partido Revolucionario Cubano. El 8 de abril de 1892 resultó electo Delegado de esa organización, cuya constitución fue proclamada dos días después, el 10 de abril de 1892. El 14 de marzo fundó el periódico Patria, órgano oficial del Partido.

En los años 1893 y 1894 recorrió varios países de América y ciudades de Estados Unidos, uniendo a los principales jefes de la Guerra del 68 y acopiando recursos para la nueva contienda. Desde mediados de 1894 aceleró los preparativos del Plan Fernandina, con el cual pretendía promover una guerra corta, sin grandes desgastes y destrucciones para los cubanos. El 8 de diciembre de 1894 redactó y firmó, conjuntamente con los coroneles Mayía Rodríguez (en representación de Máximo Gómez) y Enrique Collazo (en representación de los patriotas de la Isla), el plan de alzamiento en Cuba. El Plan Fernandina fue descubierto e incautadas las naves con las cuales se iba a ejecutar. A pesar del gran revés que ello significó, Martí decidió seguir adelante con los planes de pronunciamientos armados en la Isla, en lo que fue apoyado por los principales jefes.

El 29 de enero de 1895, junto con Mayía y Collazo, firmó la orden de alzamiento y la envió a Juan Gualberto Gómez para su ejecución. Partió de inmediato de Nueva York a Montecristi, en República Dominicana, donde lo esperaba Gómez, con quien firmó el 25 de marzo de 1895 un documento conocido como "Manifiesto de Montecristi", programa de la nueva guerra. Ambos líderes llegan a Cuba el 11 de abril de 1895, por Playitas de Cajobabo, Baracoa.

Tres días después del desembarco, hicieron contacto con las fuerzas del Comandante Félix Ruenes. El 15 de abril de 1895 los jefes allí reunidos bajo la dirección de Gómez, acordaron conferir a Martí el grado de Mayor General por sus méritos y servicios prestados.

El 28 de abril de 1895, en el campamento de Vuelta Corta, en Guantánamo, en unión de Gómez firmó la circular "Política de guerra". Envió mensajes a los jefes indicándoles que debían enviar un representante a una asamblea de delegados para elegir un gobierno en breve tiempo. El 5 de mayo de 1895 tuvo lugar su encuentro con Gómez y Maceo en La Mejorana, donde se discutió la estrategia a seguir. El 14 de mayo de 1895 firmó la "Circular a los jefes y oficiales del Ejército Libertador", último de los documentos organizativos de la guerra, la que elaboró conjuntamente con Máximo Gómez.

Siguiendo la marcha hacia el oeste de la provincia oriental, llegaron a Dos Ríos, cerca de Palma Soriano. El 19 de mayo de 1895 una columna española se desplegó en la zona y los cubanos fueron a su encuentro. Martí marchaba entre Gómez y el Mayor General Bartolomé Masó. Al llegar al lugar de la acción, Gómez le indicó detenerse y permanecer en el lugar acordado. No obstante, en el transcurso del combate, se separó del grueso de las fuerzas cubanas, acompañado solamente por su ayudante Ángel de la Guardia. Martí cabalgó, sin saberlo, hacia un grupo de españoles ocultos en la maleza y fue alcanzado por tres disparos que le provocaron heridas mortales. Cuando se conoció lo sucedido, resultó imposible rescatar su cadáver, el cual fue conducido por los españoles y, tras varios enterramientos, fue finalmente sepultado el día 27, en el nicho número 134 de la galería sur del Cementerio de Santa Ifigenia, en Santiago de Cuba.

VERSOS SENCILLOS DE JOSÉ MARTÍ

AUTOR: JOSÉ MARTÍ

Yo soy un hombre sincero
De donde crece la palma.
Y antes de morirme quiero
Echar mis versos del alma.
Yo vengo de todas partes,
Y hacia todas partes voy:
Arte soy entre las artes,
En los montes, monte soy.
Yo sé los nombres extraños
De las yerbas y las flores,
Y de mortales engaños,
Y de sublimes dolores.
Yo he visto en la noche oscura
Llover sobre mi cabeza
Los rayos de lumbre pura
De la divina belleza.
Alas nacer vi en los hombros
De las mujeres hermosas:
Y salir de los escombros
Volando las mariposas.
He visto vivir a un hombre
Con el puñal al costado,
Sin decir jamás el nombre
De aquella que lo ha matado.
Rápida, como un reflejo,
Dos veces vi el alma, dos:
Cuando murió el pobre viejo,
Cuando ella me dijo adiós.
Temblé una vez –en la reja,
A la entrada de la viña.—
Cuando la bárbara abeja
Picó en la frente a mi niña.
Gocé una vez, de tal suerte
Que gocé cual nunca: --cuando
La sentencia de mi muerte
Leyó el alcalde llorando.

Oigo un suspiro, a través
De las tierras y la mar,
Y no es un suspiro, --es
Que mi hijo va a despertar.
Si dicen que del joyero
Tome la joya mejor
Tomo a un amigo sincero
Y pongo a un lado el amor.
Yo he visto al águila herida
Volar al azul sereno,
Y morir en su guarida
La víbora del veneno.
Yo sé bien que cuando el mundo
Cede, lívido, al descanso,
Sobre el silencio profundo
Murmura el arroyo manso.
Yo he puesto la mano osada
De horror y júbilo yerta,
Sobre la estrella apagada
Que cayó frente a mi puerta.
Oculto en mi pecho bravo
La pena que me lo hiere:
El hijo de un pueblo esclavo
Vive por él, calla, y muere.
Todo es hermoso y constante,
Todo es música y razón,
Y todo, como el diamante,
Antes que luz es carbón.
Yo sé que el necio se entierra
Con gran lujo y con gran llanto,--
Y que no hay fruta en la tierra
Como la del camposanto.
Callo, y entiendo, y me quito
La pompa del rimador:
Cuelgo de un árbol marchito
Mi muceta de doctor.

V

Si ves un monte de espumas,
Es mi verso lo que ves:
Mi verso es un monte, y es
Un abanico de plumas.
Mi verso es como un puñal
Que por el puño echa flor:
Mi verso es un surtidor
Que da un agua de coral.
Mi verso es de un verde claro
Y de un carmín encendido:
Mi verso es un ciervo herido
Que busca en el monte amparo.
Mi verso al valiente agrada:
Mi verso, breve y sincero,
Es del vigor del acero
Con que se funde la espada.

X

El alma trémula y sola
Padece al anochecer:
Hay baile; vamos a ver
La bailarina española.
Han hecho bien en quitar
El banderón de la acera;
Porque si está la bandera,
No sé, yo no puedo entrar.
Ya llega la bailarina:
Soberbia y pálida llega:
¿Cómo dicen que es gallega?
Pues dicen mal: es divina.
Lleva un sombrero torero
Y una capa carmesí:
¡Lo mismo que un alelí!
Que se pusiese un sombrero!
Se ve, de paso, la ceja,
Ceja de mora traidora:
Y la mirada, de mora:
Y como nieve la oreja.
Preludian, bajan la luz,
Y sale en bata y mantón,
La virgen de la Asunción
Bailando un baile andaluz.
Alza, retando, la frente;
Crúzase al hombre la manta:
En arco el brazo levanta:
Mueve despacio el pie ardiente.
Repica con los tacones
El tablado zalamera,
Como si la tabla fuera
Tablado de corazones.
Y va el convite creciendo
En las llamas de los ojos,
Y el manto de flecos rojos
Se va en el aire meciendo.
Súbito, de un salto arranca:
Húrtase, se quiebra, gira:
Abre en dos la cachemira,
Ofrece la bata blanca.
El cuerpo cede y ondea;
La boca abierta provoca;
Es un rosa la boca:
Lentamente taconea.
Recoge, de un débil giro,
El manto de flecos rojos:
Se va, cerrando los ojos,
Se va, como en un suspiro...
Baila muy bien la española;
Es blanco y rojo el mantón:
¡Vuelve, fosca a su rincón,
El alma trémula y sola!

XI

Yo tengo un paje muy fiel
Que me cuida y que me gruñe,
Y al salir, me limpia y bruñe
Mi corona de laurel.
Yo tengo un paje ejemplar
Que no come, que no duerme,
Y que se acurruca a verme
Trabajar, y sollozar.
Salgo, y el vil se desliza
Y en mi bolsillo aparece;
Vuelvo, y el terco me ofrece
Una taza de ceniza.
Si duermo, al rayar el día
Se sienta junto a mi cama:
Si escribo, sangre derrama
Mi paje en la escribanía.
Mi paje, hombre de respeto,
Al andar castañetea:
Hiela mi paje, y chispea:
Mi paje es un esqueleto.

XVIII

Es rubia: el cabello suelto
Da más luz al ojo moro:
Voy, desde entonces, envuelto
En un torbellino de oro.
La abeja estival que zumba
Más ágil por la flor nueva,
No dice, como antes, "tumba":
"Eva" dice: todo es "Eva".
Bajo, en lo oscuro, al temido
Raudal de la catarata:
¡Y brilla el iris, tendido
Sobre las hojas de plata!
Miro, ceñudo, la agreste
Pompa del monte irritado;
¡Y en el alma azul celeste
Brota un jacinto rosado!
Voy, por el bosque, a paseo
A la laguna vecina:
Y entre las ramas la veo,
Y por el agua camina.
La serpiente del jardín
Silva, escupe, y se resbala
Por su agujero: el clarín
Me tiende, trinando, el ala.
¡Arpa soy, salterio soy
Donde vibra el Universo:
Vengo del sol, y al sol voy:
Soy el amor: soy el verso!

XII

Estoy en el baile extraño
De polaina y casaquín
Que dan, del año hacia el fin,
Los cazadores del año.
Una duquesa violeta
Va con un frac colorado:
Marca un vizconde pintado
El tiempo en la pandereta.
Y pasan las chupas rojas;
Pasan los tules de fuego,
Como delante de un ciego
Pasan volando las hojas.

XLV

Sueño con claustros de mármol
Donde en silencio divino
Los héroes, de pie, reposan:
¡De noche, a la luz del alma,
Hablo con ellos: de noche!
Están en fila: paseo
Entre las filas: las manos
De piedra les beso: abren
Los ojos de piedra: mueven
Los labios de piedra: tiemblan
Las barbas de piedra: empuñan
La espada de piedra: lloran:
¡Vibra la espada en la vaina!:
Mudo, les beso la mano.
Hablo con ellos, de noche!
Están en fila: paseo
Entre las filas: lloroso
Me abrazo a un mármol: "Oh mármol,
Dicen que beben tus hijos
Su propia sangre en las copas
Venenosas de sus dueños!
Que hablan la lengua podrida
De sus rufianes! que comen
Juntos el pan del oprobio,
En la mesa ensangrentada!!
Que pierden en lengua inútil
El último fuego!: ¡dicen,
Oh mármol, mármol dormido,
Que ya se ha muerto tu raza!"
Échame en tierra de un bote
El héroe que abrazo: me ase
Del cuello: barre la tierra
Con mi cabeza: levanta
El brazo, ¡el brazo le luce
Lo mismo que un sol!: resuena
La piedra: buscan el cinto
Las manos blancas: del soclo
Saltan los hombres de mármol!

XLVI

Vierte, corazón, tu pena
Donde no se llegue a ver,
Por soberbia, y por no ser
Motivo de pena ajena.
Yo te quiero, verso amigo,
Porque cuando siento el pecho
Ya muy cargado y deshecho,
Parto la carga contigo.
Tú me sufres, tú aposentas
En tu regazo amoroso,
Todo mi ardor doloroso,
Todas mis ansias y afrentas.

Tú, porque yo pueda en calma
Amar y hacer bien, consientes
En enturbiar tus corrientes
En cuanto me agobia el alma.
Tú, porque yo cruce fiero
La tierra, y sin odio, y puro,
Te arrastras, pálido y duro,
Mi amoroso compañero.
Mi vida así se encamina
Al cielo limpia y serena,
Y tú me cargas mi pena
Con tu paciencia divina.
Y porque mi cruel costumbre
De echarme en ti te desvía
De tu dichosa armonía
Y natural mansedumbre;
Porque mis penas arrojo
Sobre tu seno, y lo azotan,
Y tu corriente alborotan,
Y acá lívido, allá rojo,
Blanco allá como la muerte,
Ora arremetes y ruges,
Ora con el peso crujes
De un dolor más que tú fuerte.
¿Habré, como me aconseja
Un corazón mal nacido,
De dejar en el olvido
A aquel que nunca deja?
¡Verso, nos hablan de un Dios
A donde van los difuntos:
Verso, o nos condenan juntos,
O nos salvamos los dos!

Leal Cuba

Eusebio Leal Spengler , luchador incasable en pro de la conservación del Patrimonio Nacional Cubano material e inmaterial, y en especial de...